Cuando pensamos en crear un blog, generalmente, lo primero que se nos viene a la cabeza es WordPress. Durante estos últimos años, WordPress se ha convertido en el sistema de blogs con mayúsculas: libre, gratuito, sencillo de usar…
A pesar de que, a priori, todo son ventajas con WordPress también presenta sus problemas y limitaciones. Su popularidad, que nos proporciona infinitos plugins y themes, también trae consigo la exposición de vulnerabilidades y las constantes actualizaciones críticas. Además, no es la panacea ni sirve para todo y todos.